Víctor Manuel Mendoza Martínez es doctor en Educación por parte de la Universidad LaSalle; estudió la licenciatura en la Universidad del Tepeyac y, actualmente, se dedica a la investigación y a la docencia gracias a lo que el considera: “vocación, azar y destino”. Sobre esto, explica que su primera opción de estudio, no fue la carrera que estudió:
-…originalmente quería estudiar derecho, estaba en la UNAM, me tocó una de las huelgas más grandes de la historia UNAM, creo que duró ocho meses. Entonces, para no quedarme sin hacer nada me metí a la u de tepeyac y quería estudiar derecho, pero no había derecho, nada más había comunicación, por eso digo que azar, pero ese era mi destino
Después regresé a la UNAM, quise estudiar las dos carreras, una en la tarde y una en la mañana, no se pudo, tuve que tomar una decisión y opté comunicación, derecho no me gustó.
Al decidirse por las Ciencias de la Comunicación, se sintió atraído principalmente por:
-La gama; la amplitud, la amplitud de posibilidades, creo que es una de las carreras que más posibilidades tiene tanto de acción como de vida como de creatividad, ese es mi punto de vista, está vinculada con muchísimos campos.
¿Cuáles son las áreas en las que te enfocas en el campo de la investigación?
-Específicamente escribo para la construcción del conocimiento; he escrito sobre hermenéutica, sobre investigación y acción, sobre ética y comunicación; recientemente me publicaron un libro sobre transdisciplina de la ciencia.
Y al respecto de la docencia, ¿en qué te especializas?
- Estoy enfocado en el campo de la semiótica, lo vinculo con el área de educación, porque también tengo área de educación y entonces parte de mi área docente tiene que ver con personas que están haciendo maestría o doctorado en educación y ahí me encargo básicamente de investigación en educación.
Esto lleva a preguntar algo, a cuestionarse sobre la importancia de la educación, a la cual considera:
-Fundamental, yo creo que puede ser una posibilidad de construir un mundo mejor, posibilidad de mantener viva una utopía en un mundo carente de sueños.
Entrando en el tema de la construcción de un mundo mejor, llega el momento de cuestionarlo sobre el tema central de la charla; es decir, la ética. Sobre este tema ha escrito algunos textos, pero, ¿cómo hacer para entender esto?
-Habría modelos para entenderlo. Yo entendería una ética de la conciencia, que sería aquélla donde nuestra conciencia opera gracias a que alguien nos lo introyectó, ya sea nuestra madre o nuestro padre o alguien y nos dice qué es bueno y qué es malo en cuestión de la conciencia, es un modelo muy kantiano a partir del famoso imperativo categórico que dice: “Procura que todos tus actos sean elevados a nivel de ley universal”; es decir, no le hagas a otros lo que no quieras para ti, es el modelo ético, habría otros más.
Otro modelo ético sería el de la responsabilidad por mis acciones, o sea, todo lo que hago tiene consecuencias y esas consecuencias tienen efectos yo tengo que se responsable por ellos, yo puedo responsabilizarme por lo que hago y si hago algo tengo que evaluar las consecuencias de esta acción; es un segundo modelo, muy “weberiano”.
Un tercer modelo sería lo que llamaría yo el modelo “habermasiano” que tiene que ver con la racionalidad comunicativa y dice: “acción que no pasa por el diálogo, no es una acción ética”, se busca el concenso de la mayoría.
Él se guía por un cuarto modelo, el cual se explica en un texto suyo, que refiere a:
-…quiénes están excluidos de la ética, quiénes están excluidos de un modelo de economía globalizada, siempre preguntarnos por los excluidos, ese es el lugar ético radical, quiénes están excluidos de la comunicación, de la educación, esa es la pregunta fundamental desde una radical ética. Cuando yo hablo del circuito del lenguaje hay que saber a quién se excluye por medio del código, es decir, a quién excluyo por medio de mi código, es una pregunta ética. Es ver cómo se puede incluir a los demás.
Lo anterior se refiere a la ética en general, pero, ¿qué tan importante es la ética en las áreas en las que se desenvuelve?:
-Es fundamental porque el conocimiento científico tiende hacia el elitismo, hacia la construcción de grupos de élite, hacia la construcción de códigos que pueden llegar a excluir a muchas personas. La ciencia debe ser para el mayor número de gente. Esto es en la investigación; en la docencia la aplica: primero reconociendo la cultura del otro como una condición necesaria para hacer un modelo de inclusión, el alumno es primero maestro de su maestro, cuando yo reconozco tu cultura, tu historia, tu biografía personal, yo no puedo dar clase si no reconozco esto
Es complicadísimo, porque pertenecen a otra generación, tienen otro código de comunicación, incluso soy analfabeta de muchos de sus códigos de comunicación, de sus propios lenguajes que utilizan los jóvenes, yo tengo que aprender de eso, no puedo descalificar tatuajes piercings, grafittis… todo mundo comunicativo, no quiere decir que justifique, pero tengo que reconocer y aprender de eso para establecer un juicio.
A nivel universitario la docencia es cada vez más excluyente, hay sus excepciones, claro, muy buenas, pero se busca que el maestro sea un tecnólogo educativo, que maneje tecnología educativa, pero carece incluso de técnicas pedagógicas básicas.
Se debe acercar al maestro como enciclopedia y al maestro como artista. Una buena enciclopedia es una que puede conectar las partes con el todo y el todo con las partes, yo creo que hoy el maestro ha abandonado eso y nos hemos especializado, “yo soy especializa en periodismo y lo demás no sé”. El maestro como artista es aquél que constructor, como creador, no nos convertimos en creadores de nuestros propios sistemas y productos, hay una falta de creatividad educativa.
¿Cómo se refleja la falta de creatividad educativa en los propios alumnos?
-Los contenidos mediáticos son claros ejemplos de esta falta de creatividad, son copias. En parte somos responsables los maestros, nosotros no impulsamos esa creatividad, porque a veces no se tiene nadie puede dar lo que no tiene.
Regresando a la investigación, plantea una pregunta a la cual se refiere como “la pregunta ética” y ésta es: “¿al servicio de quién están mis conocimientos?” Es decir, el investigador tiene una responsabilidad social, la cual, en el caso de la comunicación es aún mayor; hay un compromiso con la realidad. ¿Cómo expresa esta responsabilidad? Escribiendo, publicando y articulándose con grupos de trabajo donde ese conocimiento puede servir.
Uno de los temas en los cuales se detiene más es el de la publicación en la investigación, la cual también considera fundamental:
-Si yo me quedo con mis ideas, pueden ser muy buenas, pero si no llegan al penúltimo nivel, que es la comunicación, son ideas estériles.
Estos conocimientos comunicables pueden llegar a la población, pero lo que sucede es que la ética, de acuerdo con lo que explica, se articula con la política:
-Si los organismos que se encargan de desarrollar investigación no se responsabilizan de esta parte, la investigación queda nuevamente en una élite o responde a las necesidades del mercado, como es el campo de la medicina (hoy en un 90% responde a las necesidades del mercado) o el campo de la comunicación, que son campos de conocimiento marginales, por ejemplo, para el CONACYT hoy tendría estar articulado a una política pública, no hay una política pública de investigación, hay una ley de investigación, un organismo que la regula, pero no hay una política pública.
A la clase política le interesa un pensamiento crítico, porque la investigación da eso, a la clase política no le interesa que México tenga un pensamiento crítico, le interesa que tengamos cierta información y seamos buenos para cierto tipo de cosas de racionalidad instrumental y algunos elementos más, pero más allá de eso no, porque pensar implicaría exigir cambios y eso a una clase política no le interesa, de ahí que se invierta menos del .04% en investigación, que es uno de los niveles más bajos que propone la OGDE para investigar y eso está en correspondencia con el aporte que México le da a la investigación.
Las ciencias sociales, sobre todo, se encuentran marginadas en un país donde, de por sí, la investigación, en general, está marginada:
-En esa élite del poder impera la visión de que los que construyen ciencia social no es ciencia, que nos dedicamos a “echar rollo”. Sí es ciencia, con otra racionalidad, pero sí es ciencia y tiene una importancia fundamental, pero los científicos de las llamadas ciencias duras, por poner un ejemplo, son científicos que dicen que los que estudian ciencias sociales: comunicación, educación, sociología, son personas que sólo se dedican a “echar rollo.
Entrando específicamente al campo de la comunicación, ¿cómo la considera?
-La comunicación es una práctica social, en sí no es una ciencia, pero su estudio sí tendría que ver con una ciencia, sí hay un método científico, incluso las ciencias de la comunicación aportan el análisis de contenido, técnica de investigación que se utiliza en muchos campos de conocimiento y surge de la comunicación, uno de los padres de la comunicación lo desarrolla y ha sido un instrumento de investigación que ha servido durante muchos años y hasta la fecha.
El docente, de acuerdo con lo que dice, puede impulsar la investigación y para lograrlo:
-Hay que servir como ejemplo, mostrar los trabajos que yo tengo como un punto de arranque, decirles que el que se dedica a la investigación no se muere de hambre, como todo en la vida cuesta trabajo y se tiene un que comprometer.
Se puede motivar a los estudiantes con sus propios productos, la publicación, por ejemplo, lo mismo sucede con la investigación.
Es una de las áreas más difíciles porque implica pensar, implica una disciplina de trabajo y eso está conectado con tu vida personal.
Así, se llega a otra pregunta obligada: ¿qué se necesita para ser investigador?
-Para ser investigador se necesita tener gusto por el conocimiento, tener gusto por escribir, tener gusto por la sensibilidad hacia la problematización y modestia intelectual, jamás se conoce lo suficiente.
Sobre las áreas de investigación en las que se especializa, le interesaron gracias a quienes llama “grandes maestros”, entre quienes se encuentran: “Jesús Galindo, que ahora es un gran amigo; Jorge Fernández y Antonio Paoli. Antes de ellos yo quería enfocarme en cine.” Sin embargo, gracias a ellos llegó a la hermenéutica y a la semiótica, a las cuales considera “primas hermanas”:
-Las dos tienen como base el signo. La hermenéutica se aplica más a la interpretación de textos escritos. Sólo hay que leer a los clásicos como Vattimo o como Gadamer, son básicamente textos escritos –a lo que se enfocan-, pero la semiótica también se ubica en ese punto. De hecho, Umberto Eco dice que no hay diferencia; no hay una diferencia explícita porque las dos analizan el signo; nada más que la semiótica se va más a cualquier tipo de signo, pero muchas veces la semiótica, al analizar modelos analógicos, por ejemplo, está basándose en métodos hermenéuticos.
A todo esto, ¿cómo lograr que los alumnos comprendan temas tan complejos como pueden ser los relacionados con la hermenéutica?:
-Hay que aplicar el propio método hermenéutico; por ejemplo, cuando uno deja un texto éste se tiene que contextualizar, no se puede dar un texto a un alumno sin decirle en qué época fue escrito, qué pasaba en esa época, quién era el autor, cuál es la biografía del autor… porque un autor puede tener un momento biográfico personal que lo ubica de diferente manera. Por ejemplo, no es lo mismo Nietzsche antes de Lou Salomé que después de Lou Salomé y después que Lou Salomé lo abandona; tiene que escribir diferente.
Entonces uno ubica a los alumnos en un contexto como ése y el alumno se interesa más: “Bueno, ¿quién era Lou Salomé y por qué abandona a Nietzsche y por qué es una de las causas de su locura?”
Uno empieza a contextualizar un texto y empieza a explicar cómo es un método hermenéutico y les dice: “bueno, estos métodos se llaman círculos de comprensión”, y después lo llevamos a los códigos de los alumnos. Por ejemplo, hacer un análisis hermenéuticos de los mensajitos por teléfono, de los chats, de Facebook, de todas las cosas que utilizan los jóvenes y que les son comunes.
Entonces, ¿estos temas son accesibles a todo el mundo?
-Son temas accesibles a todo el mundo, el maestro tiene la responsabilidad de traducirlos. Tiene que ver con esa enciclopedia, bueno, ¿este tema cómo lo conecto con el mundo de la vida de los estudiantes?, pero no lo puedo conectar si yo no reconozco tu mundo de la vida; si yo no sé qué haces, a qué te dedicas, qué códigos de comunicación escribes.”
La teoría tiene una gran importancia dentro de los planes de estudio de la carrera de Ciencias Comunicación, pero en algunos de ellos se están perdiendo las materias teóricas para pasar a lo práctico, sobre esto opina:
-Eso es fatal. Estamos cada vez produciendo cada vez más “comunicólogos al vapor”. Sí me parece que la práctica es muy importante, de hecho llama mucho la atención. No obstante, la teoría da muchas oportunidades de reflexionar, aunque no se sea investigador.
Por ejemplo, si yo quiero hacer periodismo, ¿cómo lo hago sin investigación? No se puede. Entonces, lo que produce la teoría es reflexión; investigación y esto es de gran ayuda. Creo que la Comunicación sin teoría está “coja”.
Como el problema anterior, también existe el relacionado con la falta de materias relacionadas con la ética:
-Aquí un problema de la ética en esta época posmoderna es que se ha replegado a mi subjetividad: Yo digo lo que es bueno, Yo digo lo que es malo y ya no vivimos en este mundo, ¿no?
Uno de los personajes de Dostoievsky tiene una frase impresionante: “Si Dios ha muerto, entonces todo está permitido”. Entonces, justamente es eso, la ética se ha replegado a mi subjetividad.
Y, como docente, ¿Qué hacer?:
-Implicar más a los estudiantes en la responsabilidad; por ejemplo, no solamente por mi vida, sino por la vida de todo el planeta. Implicarlo en las consecuencias de escribir: “A ver, ¿tú escribiste esto?, eso que escribes tiene consecuencias”.
No se puede hablar de la vida de la gente sin que eso tenga consecuencias, todo lo que escribes las tiene y eres responsable por ello: es el modelo por la responsabilidad de los actos.
“¿Cómo doy voz a los que no tienen voz?” Esa sería otra pregunta ética. Hay gente que no tiene voz, ¿cómo dársela?; todo esto se puede vincular con trabajos; no solamente ver la ética en el plano meramente formal; es hacer productos que se apliquen a esto.
Su pensamiento sobre la docencia incluye el estar comprometido con sus alumnos, su realidad y su mundo de la vida. Señala sobre este aspecto:
-Hay una ética de la docencia; yo creo que una persona que no tiene vocación docente no de debe estar ahí; así como alguien que no tiene vocación para investigador no debe ser investigador.
Yo sí creo que el docente tiene que ver con vocación. Para mí, vocación significa “llamado”; entonces uno sí tiene la responsabilidad de ser puntual, de presentarse y de apoyar a los estudiantes; de dar un tiempo extra siempre para los que necesiten asesoría; de estar articulado con la actualización del conocimiento. También estar articulado con las nuevas técnicas didácticas, el uso de nuevas tecnologías, ahí sí, para facilitar; por ejemplo, que mi estudiante pueda construir su conocimiento por redes sociales y sea capaz de mostrarlo en el aula”
Lo anterior tiene que ver mucho con esa responsabilidad y vocación interna. El docente debe darse el tiempo para leer los trabajos, hacer comentarios para que el alumno se dé cuenta dónde puede mejorar. Si no lo hace, entonces falta a la ética.
Sobre su experiencia como investigador, ¿qué es más lo que le gusta o le llena?
-Muchas cosas, la parte de ir armando los elementos. Me gusta mucho cuando alguien me dice: “leí esto tuyo y no estoy de acuerdo”, me ayuda mucho a aprender.
Sin embargo, no todo es fácil, sobre los obstáculos para el investigador comenta:
-No hay una legitimación social. Si tú dices que te vas a dedicar a la investigación, muchos no van a entender para qué. No se reconoce a los investigadores y sí a otras figuras, como quienes trabajan en medios. Tampoco hay una remuneración justa para el trabajo que se hace.
Es difícil poder encontrar alumnos con vocación de investigadores, pero cuando los encuentra, la reacción de Mendoza es de total apoyo:
- Los menos son los que tienen vocación de investigadores, pero a quienes la tienen les digo: “Usted puede ser investigador”, asimismo, les dice que pueden ser publicados.
Su amplia experiencia en el campo de la comunicación lo ha llevado a otros países del mundo, sobre esta experiencia expresa:
-Ha sido muy bonita, muy interesante, muy gratificante. Estuve en un congreso internacional y en una conferencia que probé antes en la Ibero (Universidad Iberoamericana) la gente reaccionó muy tibia; yo iba muy temeroso a Brasil, a Sao Paulo, por lo que había sucedido en México. Cuando la llevé a Sao Paulo, me llevé el primer lugar y me aplaudieron de pie.
Quiere decir que también el trabajo de nosotros como mexicanos no está reconocido entre mexicanos. En cuanto a producción del conocimiento no hay mucha diferencia, pero sí hay más posibilidades de difusión. Sin embargo, Sao Paulo, que tiene un altísimo nivel, no está al nivel de la UNAM.”
En estos momentos se encuentra involucrado en diversas investigaciones, las cuales se enfocan principalmente con la enseñanza; al respecto comenta que tiene un interés especial por las investigaciones de carácter didáctico:
-Interés por hacer investigaciones de carácter didáctico; por ejemplo, cómo hacer un ensayo de investigación. Busco, haciendo un ensayo, que un estudiante aprenda a hacer un ensayo.
Otra investigación es sobre carteles de investigación; esta modalidad está tomando mucha fuerza. Es la presentación de una investigación en un cartel, no necesariamente en un texto formal. Actualmente escribe sobre estudio de caso, pero no se ha publicado aún.
La entrevista se acerca a su fin, pero antes, queda preguntar cuáles han sido sus satisfacciones más grandes como investigador y como docente:
-Como investigador: Poder compartir mi trabajo; la posibilidad de escribir, mal porque no soy un buen escritor, pero esa posibilidad de que hayan publicado algunos de mis trabajos y esa idea de que pueda uno crear cosas y la posibilidad de sentirse productivo en esa parte.
Como docente:
-El que un alumno vea realizados sus objetivos, sus metas, y que tiempo después los veas como estudiantes satisfechos, como estudiantes realizados y que uno ponga lo poquito que tiene al servicio de eso. Que si alguien me dice: “Quiero ser investigador”, yo le pueda decir: “A ver tú quieres ser investigador, en lo que yo te puede ayudar, cuentas conmigo.”
Mi campo de conocimiento es el aula, ese es mi micro mundo de transformación y si eso sirve como punto de partida, pues bueno.
Cree firmemente que se puede transformar al alumno desde dentro del aula:
-Ése es un principio de fe mío, si me dices: “demuéstralo”, no tendría todos los elementos, pero no sería maestro si no partiera desde ese principio de fe. No hay garantía de nada, cada grupo y cada estudiante es diferente, pero siempre creo en ese principio de fe.
“¿Verdaderamente todo lo que di les ayudó a ser mejores?” Cada vez me llevo esa pregunta y a veces no sé si esto produce mejores ciudadanos, gente con mayor ética, pero sí creo que la educación puede generar esto y pongo todos los recursos didácticos, pedagogía, de conocimiento, mis Creencias, mi sabiduría y mis conocimientos al servicio de eso.
Yo siempre he pensado que sólo intentando lo imposible se puede saber lo que es posible. Busco que mis alumnos logren sus objetivos: “¿Qué quieres, qué buscas, en qué te puedo servir?” Si yo te puedo servir, bien, y si no buscaré la manera y si no, entonces te ofrezco una disculpa. Es decir: “¿Qué quieres; ser periodista? Ándale; ¿qué quieres ser?”.
Después de la conversación, ¿cuál podría ser una reflexión final sobre su trabajo y sobre la ética?:
-Sobre mi trabajo estoy muy orgulloso, estoy muy a gusto con lo que hago, nunca satisfecho. Es, en términos de la teoría del caos, el aleteo de la mariposa que produce la tormenta en Nueva York; el trabajo en el aula es ése. En términos de la ética, mi preocupación por los que no tienen voz, por los excluidos, muy cuidadoso de las consecuencias de mis actos y tratando al máximo de convocar a que todo lo que se produce esté sometido al diálogo, el cual es fundamental para la ética, como se ve en el modelo “habermasiano” se diría que todo lo que no pase por el diálogo no es ético.
El diálogo se fomenta responsabilizando a la gente por los códigos, en principio, que hay muchos códigos y no puedo comenzar un diálogo si no reconozco el código del otro, que la comunicación tenga como meta la verdad; la búsqueda de la verdad. Que la comunicación siempre busque la congruencia, es decir, la correspondencia entre lo que digo y lo que hago y que toda institución mata, pero sin instituciones no se puede vivir.
De esta entrevista se pueden rescatar varios puntos; sobre todo lo relacionado con le ética en las áreas en las cuales se desenvuelve; ya que tiene una visión muy clara sobre lo que es este asunto tan importante para cualquier profesionista, pero sobre todo para quien se encarga de proveer a estudiantes universitarios de las herramientas con las cuales se enfrentarán a la realidad; una realidad con la cual se siente comprometido y para la que intenta hacer su trabajo con la mayor dedicación posible.
El profesional de la comunicación no sólo tiene la responsabilidad de estar en contacto con el mundo; sino también de estar seguro de que sus productos son congruentes con una manera de comportarse y ser que debe aportar e incluir a la mayor cantidad de gente posible; sin importar el modelo de ética que se siga, todos convergen en el punto de la responsabilidad de los actos propios y su repercusión en el exterior.
